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LOS VALORES HUMANOSUn poco lo que sucedió al término del encuentro del Correcaminos, un poco la familia, y un poco los buenos e inolvidables amigos: los valores de cada persona, los valores humanos permean en el corazón de cada uno de nosotros, aunque haya cada persona que ni idea tiene de lo que es lo anterior.
Por CARLOS SANTAMARÍA OCHOA
Un poco lo que sucedió al término del encuentro del
Correcaminos, un poco la familia, y un poco los buenos e inolvidables amigos:
los valores de cada persona, los valores humanos permean en el corazón de cada
uno de nosotros, aunque haya cada persona que ni idea tiene de lo que es lo
anterior. Llama a atención el hecho de que un director técnico con
madera de líder, que tiene capacidad de motivar a sus dirigidos, tenga tan poca
forma de tratar a los demás, y que en actitudes casi “bipolares” encuentre en
la diatriba y el insulto una forma de expresión, poco digna para un club que
pertenece a la Universidad muchas cosas
en cuanto a principios qué ofrecer a la sociedad. Un poco los desplantes del “Chelís” que deben ser
atajados por una directiva que, en un afán de congruencia, debiera obligarlo a
pedir una disculpa no solo a los colegas de deportes sino a la afición entera,
que cada quince días hace el sacrificio de pagar su boleto por ir a ver el
resultado del trabajo del señor, quien olvida que los cronistas deportivos
viven de la noticia en torno a su trabajo. Si no puede asimilar lo anterior, sería prudente que
dejara el cargo a alguien que, si no tiene esa reconocida capacidad de
liderazgo, al menos tenga educación y sentido de agradecimiento para una
afición que lo recibió como un salvador del equipo de todos los victorenses. Un poco la familia, porque cuando tenemos la oportunidad
de convivir con los nuestros en un evento tan íntimo, tan familiar, nos vienen
a la memoria los años aquellos en que, en torno a la figura del máximo grupo
social existente como es la familia crecimos, con infinidad de carencias… pero
millonarios en amor. Un poco este sentimiento cuando Emiliano recibe el
sacramento de la comunión y sus padres comparten con nosotros el altísimo honor
de participar directamente en un ambiente pleno de amor, de confianza, de
alegría y todas esas cosas que se aprenden en el hogar –y que seguramente
Chelís no conoció- y se llevan a la práctica en todo momento. Somos lo que somos porque tenemos lo que nos han
entregado, lo que nos han hecho crecer en el campo fértil del sentido del
agradecimiento y la bondad que surge de un ser infinitamente amoroso y nos
comparte cada uno de sus pensamientos y oraciones. Somos, pues, esa parte de la sociedad que nuestros padres
sembraron y que nos permiten ser agradecidos con Dios, con la vida y con todo
lo que nos rodea. Sobre todo, somos agradecidos con el Ser Supremo porque nos
ha permitido crecer en un ambiente propicio para seguir nuestro camino, tantas
veces recorrido y tantas veces experimentado, pleno de esos sentimientos que,
insistimos, no cualquiera tiene la fortuna de cultivar. No es el dinero o la posición social lo que da
importancia a las personas sino la fuente que alimenta su corazón y sus
sentimientos. Somos producto de esos muchos minutos de bondad y
agradecimiento, de esas horas de desvelo y cariños, o de esos años de formación
moral, institucional, social y académica. Pero lo más importante no es lo que somos sino lo que
transmitimos, lo que podemos compartir y lo que hacemos con esa mochila de
dones que se cultivaron en los años de la infancia y adolescencia, en la
juventud y un poco más, y que hemos puesto al servicio de los demás. Pensamos que es importante hacer, de vez en cuando, una
reflexión acerca de lo que somos cada uno de nosotros y de lo que hemos hecho
con el tesoro que la vida ha depositado en nuestra alforja de ilusiones,
proyectos y pensamientos. Pensamos, también, que si no compartimos lo que
desarrollamos estamos mal orientados, y que debemos ser un poco –o mucho- parte
del esfuerzo que entreguemos a los demás. Porque si no nos damos a los demás, de nada sirve nuestra
existencia. Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx |