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EL ‘PUERPERIO’ CABALLITO DE MAR

“El único momento en el que las mujeres son débiles, es cuando tienen las uñas recién pintadas”.
Por ALEJANDRO DE ANDA

“El único momento en el que las mujeres son débiles, es cuando tienen las uñas recién pintadas”.

Bueno, no es el tema precisamente sobre la fortaleza d las mujeres; pero ¡ya me andaba por compartir esa máxima con usted!

El Gobernador Egidio Torre Cantú, hace varios anuncios importantes en relación al tema de la recuperación laboral y la estabilización de las plazas creadas por la iniciativa privada, en referencia a la invitación y facilidades que el propio ente gubernamental hace a las empresas establecidas en suelo tamaulipeco, y que contribuyen de manera sustancial mediante la creación de ferias de empleo que cumplen con los espacios que demandan las familias tamaulipecas; para a su vez, garantizar el sustento de igual número de hogares.

La Secretaria del ramo de la economía, ha dicho en reiteradas ocasiones que Tamaulipas no tiene números deficitarios en plazas nuevas generadas. Y la muestra está en el auge que han alcanzado las mencionadas ferias.

La de menores números de las fiestas de empleo que se han llevado a cabo en éste año, mantiene cifras de no menos de 800 vacantes para los jefes de familia. Y de las altas cifras que en gobiernos anteriores mencionaban, sobre un número anual de 30 mil nuevos nombres, a la fecha ya sobrepasan las 21 mil. El estimado pone la balanza en posición de equilibrio y comparado a tiempos de mejor bonanza.

En el mismo dinamismo económico, en un acercamiento con la sociedad civil y con los empresarios del centro del Estado, el propio Gobernador hizo mención de las cifras que su Gobierno estima al compartir metas y gastos con los propios empleadores tamaulipecos.

“Hemos aplicado recursos en compras locales en todas las regiones del Estado, en una cantidad no menor a los 1 mil 600 millones de pesos en el pasado año; lo que representa una cifra superior al 60 por ciento de las compras totales que hemos ejercido”.

Posibilidades de vender productos al Gobierno, como no se tenía memoria. Y la meta es incentivar al comercio organizado de todo el Estado, para que produzcan los bienes y servicios que el mismo gobierno demanda.

Y es en el tema de lo que a cada gobierno le toca hacer, que el título de hoy nos evoca el que sería el lema del gobierno federal, que fenece en escasos par de meses. “Empleo para todos”. Es probable que usted ya ni lo recuerde –o no queremos ya invocar tales males-.

Pues antes de partir de su mandato, el presidente Calderón anuncia con bombo y platillo, una última iniciativa; debida a que no pudo cumplir su promesa de campaña. Por lo menos asegura que una enmienda a la Ley Laboral, dejará como perpetuidad a su memoria presidencial. Algo… para recordarlo.

El 1 de septiembre pasado, el presidente Calderón Hinojosa presentó a la Cámara de Diputados su iniciativa de reforma a la Ley Federal de Trabajo, aplicable al artículo 132, fracción XVII Bis; donde obliga a los patrones el otorgar a los trabajadores ‘machines’, o en su modalidad de género ‘varones’; un permiso por 10 días con goce de sueldo por el nacimiento de hijos u adopción inclusive. Por los trastornos que genera en la cotidianeidad de la vida, donde las mujeres –antes llamadas amas de casa- son ahora un ente productivo de la misma envergadura que lo que el hombre aporta al gasto diario y a la productividad en general.

Es la visión del supremo mandatario, el lograr la equidad de la figura del hombre y la mujer en términos de subvenciones y de subsidios por obligaciones de crianza al pequeño ser que llega a casa.

Si esa es la historia que él quiere que lo juzgue, a algo se atiene.

Seremos pues, los caballitos de mar del Presidente Calderón. A mí ya me deben 30 días entonces de ‘hogareño’… jamás mandilón. Ahora pelearemos por la media hora de lactancia…

 

 

alejandrodeanda@hotmail.com

@deandaalejandro

Por Érika Rivera Romero  @ADNPolítico
Septiembre 10, 2012   7 Comentarios

NOTA DEL EDITOR: La autora es Érika Rivera Romero, coordinadora editorial del área laboral y de seguridad social deIDC Asesor Jurídico y Fiscal que, al igual que ADNPolítico.com, forma parte de Grupo Expansión.

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Si bien es cierto que en nuestra cultura se considera que el pilar fundamental de toda familia es la madre, también lo es que el padre debe ejercer su derecho a la paternidad. Esto es entablar un vínculo emocional e irrompible con sus hijos y su pareja, lo que solo se da con la convivencia.

Esta aseveración hoy en día tiene un sentido muy especial, pues la participación de las mujeres en el mundo laboral es cada vez mayor. Desean, entre otras cosas, desarrollarse profesional y personalmente, ayudar a la economía del hogar, ser independientes económicamente y aportar un granito de arena al desarrollo de México.

La iniciativa de reforma a la Ley Federal del Trabajo, presentada el 1 de septiembre pasado por el presidente Felipe Calderón Hinojosa a la Cámara de Diputados, prevé en el artículo 132, fracción XVII Bis, la obligación patronal de otorgar a los trabajadores varones un permiso por 10 días con goce de sueldo por el nacimiento de sus hijos.

Con esta inclusión se pretende cumplir con el acuerdo formulado por nuestro país en la X Conferencia Regional de América Latina y el Caribe celebrada en Quito, Ecuador en 2007, donde uno de los compromisos fue precisamente promover la corresponsabilidad entre la vida familiar y la laboral de la mujer y el hombre, para así buscar una mayor participación del género masculino en el trabajo doméstico y un mayor equilibrio en las responsabilidades familiares.

Si bien la Constitución mexicana reconoce la igualdad entre hombres y mujeres, así como la protección de los derechos de los trabajadores, y la Ley Federal del Trabajo señala que ambos sexos disfrutan de los mismos derechos, este último dispositivo requiere de reformas que garanticen en la práctica tales prerrogativas.

Actualmente la legislación, junto con la Ley del Seguro Social, sólo salvaguarda a las madres colaboradoras durante los períodos de gestación, parto, puerperio (cuarentena) y lactancia.

Entre otras cosas, incluye el derecho a gozar de un descanso para el alumbramiento y el cuidado posterior del menor, esto es 42 días de reposo (incapacidad) anteriores y posteriores al parto, con goce de un subsidio equivalente al 100% del último salario comunicado al Seguro Social. Estos periodos se pueden prorrogar cuando las mujeres están imposibilitadas para trabajar a causa del embarazo o parto, percibiendo un subsidio del 60% del salario referido.

Esta propuesta es una prueba de que efectivamente en México se desea modernizar la legislación laboral, por lo que ahora solo nos resta esperar qué dice el Poder Legislativo.

Dado que Calderón presentó como “iniciativa preferente” esta propuesta de reforma laboral, la Cámara Baja tiene 30 días para dictaminarla, en su caso modificarla, y votarla en el Pleno, para luego ser turnada al Senado como cámara revisora.

Actualmente, las empresas en México no están obligadas a otorgar a sus trabajadores (padres de familia) la licencia referida.

Sin embargo, por política interna, las empresas sí pueden conceder algunos días económicos, un permiso o una licencia, con o sin goce de sueldo, con el objeto de que sean aquéllos quienes tengan la responsabilidad de llevar a cabo los trabajos domésticos y colaborar en el cuidado de su hijo recién nacido durante ese difícil periodo.

El hecho de que las mujeres se están enrolando con mayor fuerza en la actividad productiva del país implica para los varones un ajuste en su rol familiar, pues sus parejas requieren de su colaboración activa. De ahí que tanto la mujer como el hombre estén en la búsqueda de una igualdad de condiciones que les permita conciliar su vida laboral y familiar, lo que se acentúa cuando llega un nuevo miembro al núcleo familiar.

La llegada de un recién nacido (o en su caso, una adopción) se traduce en descontrol temporal en las tareas domésticas, el cual si bien se presenta cuando la mujer goza de su periodo de incapacidad postnatal, es un hecho que necesita compartir las nuevas responsabilidades con su compañero de vida.

Sensible a esta necesidad, en 2008 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) decidió otorgar a sus trabajadores padres de familia una licencia por paternidad ante el nacimiento de un bebé. Esto beneficio hizo eco en la población en general, respecto a la equidad de género.

Hace un poco más de siete meses, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, publicó en la Gaceta Oficial de esa misma entidad reformas a la Ley de Igualdad Sustantiva entre Hombres y Mujeres en el DF, las cuales generaron confusión entre el sector empresarial, pues hacen alusión al otorgamiento de una licencia de paternidad por 10 días hábiles cuando esté de por medio una adopción o nacimiento de un menor.

Si bien este cambio legislativo, a decir del abogado Luis Manuel Guaida, “no crea derechos o privilegios nuevos para los padres trabajadores, ni tampoco una consecuente obligación adicional para los empleadores”, en virtud de que únicamente obliga a los entes públicos del DF a promover el reconocimiento del derecho de los padres a gozar de un permiso por paternidad, lo cierto es que causa conflictos entre las empresas particulares y sus trabajadores, pues éstos reclaman el acceso a este tipo de privilegios.

Si la reforma laboral es aprobada por el Congreso de la Unión incluyendo la propuesta de 10 días libres con goce de sueldo para quienes se conviertan en padres, significaría que este beneficio sería extendido a todo el país, y las empresas estarían obligadas a otorgar estas prestaciones a sus trabajadores.

No obstante, aunque se promulgue la reforma no estaremos a la altura de los parámetros internacionales, pues la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la duración de la licencia de maternidad debe ser de 14 semanas, y que es urgente la incorporación de las licencias de paternidad en el marco normativo de toda nación.

En países europeos como Bulgaria, se otorga a la madre trabajadora una licencia por maternidad de dos años -beneficio que puede ser tomado por el padre o abuelo en lugar de la madre-, y en el continente americano destacan Chile, Cuba y Venezuela, en donde el permiso por maternidad es de 18 semanas, así como Ecuador, Venezuela y Cuba, en los cuales se confiere una licencia por paternidad oscilante de dos días hasta seis meses. Existen otras naciones, en la región del Caribe, donde los permisos por maternidad no rebasan de 13 semanas y los de paternidad no existen prácticamente.