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LA ARITMETICA Y LAS ELECCIONESA más tardar el viernes, dicen, el Tribunal Electoral resolverá sobre la impugnación que Andrés Manuel López Obrador y Cía. hicieron sobre la elección presidencial. Mientras tanto creo conveniente reflexionar sobre un hecho incuestionable: la naturaleza, configuración y forma de operar el sistema de elecciones en México.
Por MELITON GUEVARA CASTILLO
A más tardar el viernes, dicen, el
Tribunal Electoral resolverá sobre la impugnación que Andrés Manuel López
Obrador y Cía. hicieron sobre la elección presidencial. Mientras tanto creo
conveniente reflexionar sobre un hecho incuestionable: la naturaleza,
configuración y forma de operar el sistema de elecciones en México.
Es muy simple, tomemos de partida lo
que evidencia la aritmética, es decir, la suma y resta de los votos en México y
de cómo, prácticamente en muchos años y elecciones, está diseñado para que
quien gobierne, lo haga con una mayoría simple que en términos reales,
absolutos, tiene necesariamente que verse como una minoría en relación con el
total.
No tengo a la mano la estadística de
participación ciudadana electoral, pero es casi seguro que buena parte de los
presidentes mexicanos han sido electos por una mayoría, va ya pues, que no es
la mayoría; porque obtienen mayoría de votos, pero que no son mayoría en
relación con el padrón electoral o la lista nominal de electores.
Con mucha razón, los seguidores de
Andrés Manuel, conocido el resultado electoral hicieron notar, por lo regular
en las redes sociales, que la gran mayoría de los mexicanos no había elegido a
Enrique Peña Nieto; y efectivamente, así sucede, por dos motivos: su mayoría no
es el 50+1% del padrón electoral; resultando, entonces, que buena parte de los
que votaron, por ejemplo, del PAN y el PRD que, sumados como oposición, suman
más votos.
La suma de la oposición es
mayoritaria, sin embargo, es una oposición dividida, luego entonces, aunque es
cierto, no es válido el argumento de que eso deba invalidar una elección. Hay,
eso si, un sistema perfecto para que eso suceda: que la premisa del triunfo
electoral sea del 50+1% del total del padrón electoral y en caso de que eso no
suceda que se realice una segunda vuelta electoral.
Es la única forma como se
garantizaría que el Presidente, gobernador o alcalde sea electo por la mayoría
y que, efectivamente, represente a la mayoría. La única cuestión es que, para
que esto suceda, para la segunda vuelta haya de manera formal una coalición,
porque en la segunda vuelta solo contenderían dos candidatos. El otro problema,
también, es la participación: si la participación sigue siendo baja, un poco
más del 50%, difícilmente un candidato obtendría una mayoría triunfadora.
Es, sin duda, la reforma política
que México necesita. Una reforma política que impulse la democracia, que
impulse la participación ciudadana, que mejore sustancialmente la vida de los
partidos políticos y desarrolle mejores órganos electorales. En tanto no haya
esa transformación, la visión del impacto de fraudes y compra de elecciones
perdurara.
CONTRAESQUINA. -
Ayer hubo dos noticias que impactaron a Tamaulipas; una
de ellas, la que se refiere a Tomas Yarrington: Marisela Morales, la
Procuradora de la Republica, declaro que ya hay orden de aprehensión en su
contra. Y es cuando uno se pregunta: ¿Qué tan serias, firmes, son las
acusaciones? Y es que, recuérdese, a quienes acusaban de ser sus cómplices para
lavar dinero fueron puestos en libertad, bajo reservas de ley, precisamente por
insuficiencias de pruebas. ¿Michoacanazo tardío? -
La otra noticia fue originada en una declaración,
confesión, del Presidente Calderón: el descubrimiento de un nuevo yacimiento de
gas en el Golfo de México, muy cerca de Matamoros. Con esto, dijo el
Presidente, prácticamente se renuevan las reservas que México tiene de gas. El
gusto, la emoción presidencial, fue tanta que hasta contagio e hizo pensar, a
buenos tamaulipecos, que la riqueza prácticamente es nuestra. Claro, basta
recordar lo que sucede con la Cuenca de Burgos… ¿Dónde quedaron los beneficios? -
Magid Vélez Assad de plano ya enseño como se pueden hacer
pifias en el servicio público. Se puso a reparar, remodelar y ampliar, el puente del Boulevard Fidel Velázquez sin
tener a la mano datos precisos de la propiedad de los predios afectados. Así
que, de pronto, le apareció un dueño y la obra se tuvo que parar. En fin, el
compromiso es que para octubre estará concluido. Ahora, con la detención de
obras, no sabemos para cuando. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
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